—Pero ¿Por qué? —preguntó Louis.
—Porque me pidió que me fuera y no me fui y le dije que hoy iríamos los
tres al partido de los Lakers le gustara o no, y entonces ella me dijo
que si quería jugar que jugara, pero que ella también iba a hacerlo —les
conté.
—¡Un momento! ¿Acabas de decir partido de los Lakers? —dijo Louis.
—¿Llevaras a Cat y a Niall al partido? —dijo sin poder creerlo Zayn.
—¡Bueno! No podía dejar que salieran hoy y perderme el partido por estar
detrás de ellos. Algo tenía que hacer... y no se me ocurrió mejor cosa
que invitarlos al partido —me defendí.
—No puedo creerlo, ¿qué te pasó amigo? De verdad esto ya me preocupa —dijo Tomlinson.
—Quiero llorar, quiero... quiero a tu prima Harry —habló Zayn.
—¿Acaso tu también vas a querer un psicólogo? —le preguntó Louis.
—¿Podríamos ir por orden y concentrarnos en mi problema? Después vamos a todos los vuestros —les dije.
—Tu problema es simple y sencillo... tienes que ir agarrar a Cat y
decirle: Cat yo no se en qué momento pasó, ni como. Pero te amo, y
no puedo dejar de pensar en ti... me he vuelto un completo idiota... un
poco más de lo que ya era. Y ahora todo mi mundo depende de ti... de tu
mirada, de tu sonrisa. Solo quiero estar contigo y que seamos felices.
Por favor, se mía para siempre para la eternidad, te amo —habló
cursimente Zayn. Louis y yo estallamos en risas. ¡Oh dios, eso no podía
ser cierto!
—Si eso es lo que estas pensando decirle a mi prima, te lo digo amigo, se te va a reír en la cara. Eres demasiado cursi…
—Que bajo concepto tienes de Angélica. Es mujer, todas las mujeres se
derriten quieran o no con esas cosas. Podéis comprobarlo ¿cuántas veces
usasteis a Neruda o a sus equivalentes para conquistar a una mujer? —nos
preguntó.
—Tienes razón —dijo Louis.
—La única diferencia es que esta vez cuando se lo diga, si es que me
animo a decirle le hablaré desde el corazón —dijo totalmente cursi.
Fruncí el ceño.
—Hermano... me emocionas. Eso se llama tener los pantalones bien puestos
y amor por otra persona además de ti —lo felicitó Louis.
—Lo sé, la diferencia entre Harry y yo es que yo sé cuando ser humilde —se defendió.
—No me estáis ayudando... solo me estáis hundiendo más de lo que ya estoy —les reproché.
—No es eso Harry, sino que intentamos hacer que entiendas que no todo en
la vida es sexo y atracción física... está permitido que sientas amor
por la chica con la que te acuestas —me aclaró Louis.
—Pero yo no quiero sentir amor, porque no sé qué es —le dije.
—¿Por qué? —preguntó Malik.
—Porque no sirvo para sentir amor —aseguré. Porque cuando se siente amor
y lo pierdes... es un dolor terrible. No quiero volver a sentir una
cosa así
—Todos servimos para sentir amor Harry… no seas terco piénsalo así.
Imagínate que Cat se enamora de Horan y empiezan a salir —me dio un
ejemplo Louis.
—¿Cómo vas a sentirte? —dijo Zayn.
—Antes de que eso suceda lo mato —dije simplemente.
—Dile lo que sientes antes de que sea demasiado tarde.
—Y la pierdas para siempre...
¿Para siempre? Para siempre es una palabra demasiado grande. Pero
entonces me puse a pensar un poco en aquello. ¿Cómo sería perder algo
que nunca tuve? ¿Cómo sería perder a alguien que no sé si amo? Entonces
miré la hora en la pared de la cocina y ya eran las 7 de la tarde.
Maldición iba a llegar tarde, y no podía permitirme eso.
—Muchachos debo irme, llegaré tarde al partido. Sois unos pésimos
psicólogos, pero igual os lo agradezco. Prometo que iremos los tres
juntos al próximo juego —les dije.
—Eres un rata —me acusó Zayn.
—Mal agradecido.... cuando te des cuenta de lo que hablamos va a ser
demasiado tarde, y no estaremos aquí para escucharte —dijo Louis.
—Adiós —dije revoleando los ojos y colgué el teléfono.
Tomé mi abrigo y las entradas. Y salí de mi apartamento. Esta vez no
dejaría a Betty en casa, ella era la única que merecía todo mi amor y
respeto. Prendí marcha hacia el estadio, y llegué más rápido de lo que
esperaba. Dejé a Betty y vi como el coche de Cat llegaba al lugar.
Estacionó justo frente a mí. Niall se bajó y del otro lado mi cariño.
Ambos me miraron.
—Rápido, que llegamos tarde —les dije.
Le dedique una rápida mirada a Cat.
Ella solo atinó a mirar hacia otro lado. Niall se acercó a mí y me
saludó amable. Tomando el brazo a su acompañante, Cat miró a su
alrededor como inspeccionando el lugar. Les indiqué por donde teníamos
que ir. Nos acercamos al hombre y les entregué las entradas. Asintió con
la cabeza y nos dijo que lo siguiéramos. Estábamos en la fila 2 de la
parte VIP, miré a mí alrededor y vi varias personas conocidas. Un viejo
amigo se giró a verme cuando nos sentamos detrás de él.
—¡Harry! ¿Cómo estás? ¡Cuánto tiempo!—me dijo y me tendió la mano. La tomé y le sonreí.
—¿Qué tal Leo? ¿Cómo te va la vida? —le dije. Él rió levemente.
—Bien, aquí relajándome un poco mirando al equipo. No pude comunicarme
contigo pero… tu donación para las causas ecológicas fue muy buena. Era
lo que nos faltaba para completar —me dijo.
—Me alegro por ello —dije y miré a Cat, que lo miraba perpleja.
Sonreí por lo bajo —Lo siento, no os presenté. Ella es Cat una
‘amiga’
—Es un placer Cat —le dijo él —Tienes un excelente amigo…
—Sí, ya lo creo —dijo ella por lo bajo. Le presenté a Horan y luego hablamos un poco más.
Hasta que Leo se concentró en otra conversación. Me senté bien en mi asiento.
—¿Cómo conoces a Leonardo Di Caprio? —me preguntó ella sin poder creerlo.
—Conozco a mucha gente cariño, y no soy tan insensible y egoísta como
dices que soy. Te podrías sorprender —le dije. Una voz grave avisó que
el partido estaba por comenzar.
Estiré mi cabeza para mirar a Horan, ya que, Cat se encontraba en medio de ambos —¿Cómo va todo Niall?
—Bien, bien —me dijo él divertido —No sabía que conocías a gente del espectáculo.
—Conozco a gente de todos lados —dije divertido.
—Principalmente de la noche —aseguró Cat.
—Si tú lo dices —dije y volví mi vista al frente.
El partido comenzó, los Lakers salieron a la cancha y todos nos pusimos
de pie para aplaudirlos y gritar. El equipo contrario también salió y al
minuto el partido comenzó. Los minutos comenzaban a pasar y el partido
se ponía cada vez más interesante. Hasta que mis ojos se posaron en las
manos de Cat y Niall. Estaban entrelazadas y sobre el apoya-brazos del asiento. Sentí una pequeña presión en el pecho y unas ganas tremendas de separarlos.
Cat se puso de pie y soltó la mano de Niall cuando nuestro equipo perdió un excelente punto.
—Son unos torpes —aseguró mientras volvía a sentarse. Niall rió divertido.
—Oye, ¿queréis que vaya por algo de tomar? —preguntó.
—Sí, por favor —le dije.
—Yo quiero una botella de agua Niall —le dijo dulce ella.
—Está bien, ahora vuelvo —dijo y se puso de pie.
Al instante en que se fue, la voz del parlante nos avisó que el entretiempo había empezado. Miré a Cat, pero ella no me miró.
—¿Cómo estás? —le pregunté después de unos segundos de silencio.
—Bien —contestó simplemente.
—¿Me… me perdonas? —le dije. Ella se giró a verme algo sorprendida.
—¿Por qué? —me dijo.
—Por lo de anoche —musité y sin pensarlo tomé su mano con la mía —Yo fui
un imbécil… no debí hacerlo. Pero sabes como soy, soy impulsivo —ella
miró el agarre de nuestras manos, y luego levantó su vista a la mía. Era
como si escuchar eso de mí, no hubiese sido cierto. Entonces levanté mi
mano y acomodé un mechón de su cabello detrás de su oreja. De repente
sentí que todo el mundo estaba mirándonos. Giré mi cabeza y vi nuestra
imagen en una de las pantallas gigantes del estadio. Volví mi vista a Cat y ella también miró a su alrededor.
—Sí, sí muchachos. Están en la kiss-cam —habló la voz del locutor del partido.
Seguí mirando a mí alrededor.
—Beso, beso, beso —la gente comenzó a decir. Cat negó efusivamente
con la cabeza, haciendo que el canto de la gente se intensificara. Miró a
la pantalla y miró a la gente.
—No, no. Ella vino con alguien más —dije haciéndome el inocente.
¡Diablos, si ella se entera que esto está planeado es capaz de asesinarme!
—Beso, beso, beso —la gente seguía insistiendo.
—Vamos chicos, no hagáis que la gente se ponga molesta… besaros.
Queremos un bonito beso. Vamos, hacéis una bonita pareja—habló la voz
por todo el estadio. Cat miró a su alrededor para percatarse de que
Niall no estaba por ahí. Me miró y luego miró a la gente.
—¡Está bien! ¿Queréis un beso? —preguntó.
Las personas que estaban cerca asintieron. Entonces ella se acercó a mí y chocó sus labios con los míos.
Suavemente tomé su rostro y dejé nuestras bocas quietas, pues no creo
que sea correcto con tanta gente mirando. Las personas comenzaron a
aplaudir, creo que satisfechas.
—Eso es —dijo el locutor —Ahí tienen un amor joven…
Ella se alejó de mí y volvió su vista al frente.
—No puedo creer que esto me pase a mí, es increíble —dijo algo molesta.
Sonreí por lo bajo y de pronto llegó Niall cargado con cosas.
—Lo siento si tardé, pero había mucha gente —se disculpó y se sentó.
Le dio el agua a Cat y a mí me dio una gaseosa igual que él. El
partido volvió a comenzar. Pero esta vez Cat no tomó la mano de
Horan, pero tampoco tomó la mía. Eso solo puede decir que ella está
confundida. Y creo que eso tampoco es algo de ahora, ¿verdad? Lo sé, lo
sé. Soné como un verdadero estúpido al razonar aquello. El partido
terminó. Los Lakers ganaron por amplio margen de diferencia. Nos pusimos
de pie y con cuidado salimos de allí.
—¿Me esperáis afuera? Necesito ir al baño —dijo Cat.
—Sí, sí, sí —le dije —Ve tranquila —alejándose de nosotros caminó por un
pasillo. Miré a Niall y ambos caminamos para salir afuera.
—Buen partido, ¿verdad? —me dijo.
—Excelente partido —le dije mientras nos acercábamos más a nuestros coches.
Ambos giramos la cabeza para ver como una enfadada Cat se dirigía hacia nosotros. Se paró en seco delante de mí.
—¡No puedo creer que fuiste capaz de hacer eso! —me dijo nerviosa.
—¿De qué hablas? —le pregunté.
—¿De qué hablo? ¡¿De qué hablo?! —preguntó histérica —¡Le pagaste al chico de la cámara para que nos apuntara!
—¡Bueno sí, lo hice! ¿Y qué? —le pregunté alzando un poco mi voz.
—¡Eres un manipulador horrible! ¡Te odio, eres de lo peor Harry! ¡Y encima en un momento te creí el tema del perdón!
—¡Pues creo que ayer fuiste muy clara cuando me dijiste que ibas a jugar! ¡Pues yo también estoy jugando!
—¡Por dios, ya basta! —dijo Niall alzando su voz. Ambos nos giramos a verlo —¿Acaso vais a seguir dando vueltas?
—¿De que hablas Niall? —le preguntó Cat.
—¡De esto! ¡De vosotros! Dejad ya de pelear solo para ocultar lo que os pasa —nos dijo.
—Amigo, creo que perdiste un tornillo o dos tal vez—le dije.
—Sí, tal vez sí… pero vosotros estáis perdiendo el tiempo. Ya no lo
ocultéis, hasta el más idiota de los idiotas se daría cuenta de que os
queréis—dijo haciendo un gesto con los hombros. Cat y yo nos miramos
para luego estallar en risas.
—Es broma ¿cierto? Por si no te has dado cuenta ella es una histérica
voluble que me quiere enloquecer cada vez que tiene oportunidad —le dije
y miré a Cat.
—Y él simplemente es un idiota —dijo ella sin dejar de mirarlo.
—Lo que sea chicos, reiros, isultaos, odiaros. Pero la cruda verdad os
va a caer encima para aplastaros —nos dijo. Soltó un suspiro y se
acercó a Cat —Cat eres preciosa, eres la chica ideal para un chico
como yo... tenemos los mismos gustos y demasiadas cosas en común. Pero
yo no soy para ti —le dijo. Soltó su mano y me miró —Vosotros sois el
perfecto ejemplo del amor opuesto.
—Niall… —dijo ella.
—Yo seré tu amigo Cat, podrás contar conmigo para lo que sea. Pero es con él con quien tienes que estar.
—Estoy de acuerdo con eso —dije asintiendo.
—Y tú no seas tonto, Harry. No hay muchas como ella, y creo que eres
consciente de ello —me dijo y miré a Cat —Ahora debo irme, tengo que
hacer unas cosas. Pero no seais tontos y pensadlo —comenzó a caminar
para alejarse de nosotros. Ninguno dijo nada, él nos había dejado con la
palabra en la boca. Giré mi cabeza para mirarla, todo estaba siendo raro.
—¿Vas a pensarlo? —le pregunté.
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