Me desperté a causa del sonido de unas ollas. Levanté mi cabeza y miré
hacia la cocina. Angélica era la que estaba haciendo ese insoportable
sonido.
—¿Qué haces? —le dije con la voz somnolienta.
—Busco mis pendientes —me contestó —¿Los has visto?
—¡Quiero dormir Angélica, LÁRGATE ! —la regañé y volví mi cabeza a la almohada.
—Lamento arruinar tu sueño, pero es hora de que te levantes, vamos a
llegar tarde a la Universidad —dijo ella. Gruñí por lo bajo y me senté
en el sillón, mientras restregaba mis ojos para poder mirar bien, me
puse de pie y comencé a caminar hacia el baño —Oye, ¿Qué tienes?
—¿Por qué? —le pregunté deteniendo mi paso.
-— Porque estás así como… renovado, como nuevo. Tienes una mirada distinta y pareces hasta contento —me dijo.
‘Cat’ Pensé en ella al instante. Estaba como nuevo por lo que había
pasado con Cat. Me sentía extrañamente renovado, como si hubiese
dormido unos tres días seguidos.
—Estoy haciendo yoga —le dije a Angélica mientras entraba al baño.
—¿En qué momento? —preguntó ella y pasó por mi lado hasta la habitación.
Entré al baño y lavé mi cara y mis dientes. Escuché como tocaban la puerta de baño.
—¿Sí? —dije mirando hacia la puerta. Mi prima la abrió y se asomó.
—Me voy primito, Cat ya esta abajo por mí —me dijo.
Me paré bien derecho y la miré fijo. Ella estaba abajo…
—Está bien, te veo luego —le dije.
Ella me sonrió y salió de allí dejándome bastante alterado. Cat
estaba abajo, en su coche yendo hacia la Universidad. Seguro va a
contarle contentísima a Angélica lo que pasó esta madrugada.
Sonreí y terminé de arreglarme para salir de casa y subirme a mi moto.
El día estaba espectacular, un sol radiante y un cielo azul. Me puse mis
gafas de sol y me puse de camino hacia la Universidad.
Llegué y mis amigos estaban en el lugar de siempre. Me bajé de Betty y miré el coche de Catherin. Ellas ya estaban dentro…
—¿Qué tal hermanos? —les pregunté contento mientras me acercaba a ellos y los abrazaba a cada uno por separado.
Zayn se alejó de mí y me miró con desconfianza.
—¿Quién eres? ¿Dónde está Harry? —me preguntó mirándome de arriba a bajo.
—Soy yo, soy yo ¿Acaso no puedo abrazar a mis hermanos? —les dije.
—No, este no es Harry —le dijo Louis a Zayn. Reí divertido.
—Vamos, hay que entrar, se nos hace tarde —dije y comencé a caminar.
Detuve mis pasos y me giré a verlos. Sonreí por lo bajo —¿Podéis
moveros?
—No, este de verdad no es Harry. ¡Tengo miedo Louis! ¡Tal vez una nave
espacial raptó al verdadero Harry y nos dejó a este que da abrazos y
quiere llegar temprano a clases!
Louis me miró fijo analizándome. Hasta que una sonrisa de idea atravesó su rostro.
—Yo se qué es lo que le pasa —dijo Louis. Zayn lo miró.
—¿Qué le pasa? —le preguntó Malik.
—¿Acaso no te has dado cuenta Zayn? Mira su cara, mira su aura, su
rostro, su cara de relajación y renovación. Harry tuvo sexo anoche, por
eso está así —le dijo él.
Zayn me miró fijo y sonrió.
—Ooooh, ya entiendo—dijo Malik y ambos se acercaron a mí. Sonreí por lo
bajo, estos dos siempre encontraban la manera de saber lo que me pasaba
—¿Quién fue la afortunada si se puede saber?
Comenzamos a caminar hacia el edificio de la Universidad. Apreté mis labios y solté un suspiro. Los miré a ambos y sonreí.
—No voy a decíroslo —les dije.
—Oh, vamos —dijo Zayn —Debemos saber quien te dejó como nuevo.
—¿Fue Kate? —preguntó Louis. Lo miré extrañado.
—¿Quién es Kate? —le dije.
—No, no fue esa. Ni siquiera la recuerda.
—¿Caroline? —dijo Zayn. Negué con la cabeza y reí.
—No vais a saberlo, es una forma que le debo de respeto. Soy un
caballero, no voy andar contando que me acosté con ella por ahí —les
dije.
—Pero nosotros no somos cualquiera, somos tus amigos, tus hermanos… podemos saberlo —me dijo Louis.
—No, no vais a saberlo —dije firmé.
Detuve mi paso al ver como ella caminaba hacia nuestra dirección
hablando con Jade y con mi prima. Las tres nos miraron. Jade y Angel
sonrieron, pero ella no lo hizo. Su mirada seria se desvió de mí para
sonreírle a Louis. Se acercaron a nosotros.
Louis besó a Jade, y ella se quedó abrazada a él. Miré a mi prima que
le sonreía tontamente a Zayn. Posé mi mirada en Cat. Ella miraba sus
uñas sin preocupación, y como si yo no estuviera allí.
Acomodé mi garganta.
—Hola —le dije. Levantó su vista y me miró. Sonrió fingidamente.
—Hola —dijo secamente. ¿Qué estaba pasando aquí?
—¿Cómo estás? —le pregunté. Se giró a ver a Angélica.
—¿Por qué no entramos? El profesor ya va a llegar —dijo y empujó a mi prima hacia la clase.
Fruncí el ceño y miré hacia la clase donde ella acababa de entrar.
Sacudí mi cabeza y entré. La miré y ella se sentó al lado de mi prima.Angel la miró divertida y rió… ¿Le habrá contado?
Creo que aun no, porque si fuera así Angélica ya me hubiese dedicado una mirara cómplice y divertida, y eso aún no había pasado.
Lo dejé pasar, tal vez ella solo esté jugando conmigo. En cualquier
momento se acercará a mí y me dirá lo bien que lo pasó conmigo. Sí, eso
es lo que va a pasar.
El profesor llegó y la clase comenzó. La miré y ella miraba fijo al frente, bajé mi mirada a la forma en la que estaba sentada.
Sus piernas cruzadas, una encima de la otra. Apoyó su codo derecho sobre
la mesa y corrió todo su cabello para el otro costado, dejándome una
sensual vista de la piel de su cuello. Tragué ante el recuerdo de su
sabor… ella estaba jugando conmigo, ella quería provocarme. Mientras
seguía acomodando su cabello, su mirada se cruzó con la mía. Me miró fijo por
unos cuantos segundos, pero
rápidamente volvió la mirada al frente.
¡Maldita sea! ¡Ella es una… una… una maldita! Las horas seguían pasando y
la actitud de Cat era cada vez más extraña. No se porqué, pero creo
que me odia.
La felicidad que tenía por la mañana, se estaba consumiendo poco a poco.
Zayn miró a la mesa en donde estaba Cat sentada sola, escribiendo
algo en su móvil.
—¿Me parece a mí o Cat está algo… mal? —dijo Louis. La miré con ojos venenosos.
—Yo veo que está perfecta —dije con tono enfadado —Incluso es más indiferente conmigo que antes.
—¿Y porque no debería de estar indiferente? —me preguntó Louis.
—Pobrecita, me parte el alma —dijo Zayn y se puso de pie —Voy a preguntarle qué le pasa…
Louis y yo vimos como Zayn se acercaba a la mesa de Cat y se sentaba
frente a ella. Ella lo miró sorprendida y le sonrió al instante. Zayn
le preguntó algo y ella negó con la cabeza sin dejar de sonreír. Zayn le
volvió a decir algo y ella asintió sonriendo. Le dijo algo y Zayn se
puso de pie. Jade y Angel llegaron para sentarse junto a ella,
mientras Zayn regresaba a nosotros.
—¿Y? ¿Qué tiene? —preguntó Louis.
—Dice que nada, solo que está un poco cansada porque no durmió bien anoche —dijo él.
—¿Le preguntaste por qué? —le dije a mi amigo.
—Sí —dijo asintiendo —Me dijo que se quedó viendo una película cómica hasta muy tarde…
—Por lo menos pudo haber dicho que fue una de acción —susurré por lo bajo.
—¿Qué? —dijo Zayn.
—Nada, nada – me apresuré a decirle.
—Oye, tú no estabas tan radiante solo porque tuviste sexo, esta mañana —me dijo Louis —¿Por qué estabas tan radiante?
—Olvídalo, mi sol se está consumiendo en sus propias llamas —le contesté.
—Su felicidad se esta convirtiendo más bien en la razón de una profunda oscuridad que poco a poco lo va apagando —le dijo Zayn.
—Sigo sin entender —aclaró Louis.
—Traducción para ti Louis —le dije y lo miré —Hay que tener cuidado con
lo que deseas. De repente Louis sonrió abiertamente como si acabara de
recordar algo que lo hizo muy feliz.
—Ayer hice el amor con Jade —confesó sin dejar de sonreír.
—Uuuh...No quería saber eso —protestó Zayn.
—Yo menos —le dije —¿Qué pasó con el código de caballerosidad?
—Es que ella ya no es una cualquiera, no voy a acostarme con ella una sola vez. Voy a hacerlo muchas veces más —nos dijo.
—¿Por qué eres tan demostrativo? —le dije y miré la cara de Zayn.
—Cuando hagas el amor con alguna, te darás cuenta. No es cosa de una
sola noche, vas a querer hacerlo todas las noches que sigan —me dijo.
Dirigí, inconscientemente, mi mirada a Cat. No, ya está, con lo de
ayer alcanzó, puedo volver a ser como antes... yo no quiero hacerlo de
nuevo con ella. Mentira... sí quiero volver a hacerlo... pero no porque
nosotros hayamos hecho... hecho el amor, no. Eso no fue aquello... Solo
porque ella... ella es increíble.
—¡Reacciona Harry! —me dijo fuerte Zayn haciendo que saliera de mis pensamientos.
—¿En qué estabas pensando? Tenías cara de no y luego de sí —me dijo Louis.
—Estaba pensando en las probabilidades de lo que acabas de decir —le dije.
—¿Y cuales son? —me preguntó.
—Son total y completamente nulas —le aseguré.
Entonces Louis se puso de pie cuando vio como Jade se acercaba a nosotros.
—Ahora vuelvo —nos dijo y se alejó con ella.
Un móvil comenzó a sonar y era el de Zayn, miró la pantalla y se alejó
de mí, haciéndome un gesto de espera. Me dejaron solo en la mesa. Miré a
la mesa de Cat y mi prima que hablaban entre ellas. Angélica
le habló indignada. Me puse de pie y me acerqué a ellas, sentándome
justo al frente de Cat. Ambas me miraron. Pero al instante Angélica
volvió su vista a su amiga.
—Estás insoportable Cat —le dijo con tono enfadado.
—Si no te gusta, no me hables —le contestó ella.
—¿Pasa algo? —pregunté. Mi prima me miró.
—No lo sé, esta intratable... no le puedes hablar mucho porque se irrita... para mi que está en sus días.
—No —le contesté muy seguro. Cat me miró asesinamente.
—¿Cómo lo sabes? —me preguntó la rubia.
—Solo está así porque vio una película cómica por la noche… al parecer
le gustó mucho mientras duró… pero luego la irritó —le dije a Angel sin
dejar de mirar a Cat.
—Pues creo que tú también la has visto —me dijo ella.
—¿De qué habláis? —preguntó Taylor.
Mi mirada seguía fija en Cat, al igual que la de ella en la mía. Era como si me estuviera desafiando a hablar.
—La diferencia es que yo no me arrepiento de haberla visto, es más me
encantó, pero creo que la clasificación que le dieron no fue la
apropiada —le dije a Cat.
—Yo creo que te asustó un poco —me dijo —¿No te fuiste corriendo?
—¿Acaso querías que me quedara a terminar de verla? Creo haber escuchado que ya era muy tarde…
—Esperad un momento —habló Taylor colocando su rostro en medio de ambos —¿Estuvisteis juntos ayer?
—NO —dijo Cat.
—SÍ —la contradije.
Angélica nos miró con más confusión que antes.
—¿Sí o no? —nos pidió.
—Nos habíamos reconciliado, primita —le conté mientras una sonrisa burlona se dibujaba en mi rostro.
—Para una reconciliación hace falta una relación, Styles. La cual tú y
yo no tenemos —me dijo ella. Sonreí mirándola fijamente al recordar mi
apellido en sus labios, pero de manera agitada.
—Ignórala Angélica—le dije a mi prima —Solo está molesta porque no quiere admitir que la película le encantó.
—Pero, ¿Qué tienen en común la película y la reconciliación? —preguntó confundida.
—¡Todo! —dijimos ella y yo al unísono.
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